Organizadores del encuentro / L. Montes
Organizadores del encuentro / L. Montes

El Club Waterpolo Dos Hermanas pone fin a la temporada con un acto benéfico

Entregan los beneficios de las entradas de los partidos a la Fundación Vicente Ferrer

Por  11:31 h.

El Club Waterpolo Dos Hermanas ha celebrado este jueves su fiesta de clausura de la temporada con un encuentro en Astoria Café, en el que han estado presentes jugadores, entrenadores, familiares y amigos de los deportistas. La cita ha tenido un marcado carácter solidario, ya que el Club ha entregado los beneficios de la venta de entradas de los partidos durante toda la temporada, a la Fundación Vicente Ferrer para la construcción de una escuela en Anantapur (India).

Según ha explicado la presidenta del Club Waterpolo Dos Hermanas, Ana Aretxabaleta, no es la primera vez que esta entidad deportiva colabora con la Fundación, ya que el año pasado tuvieron también la oportunidad de realizar otra donación del mismo tipo. Algunos representantes de la Fundación Vicente Ferrer han estado presentes también en este encuentro, con uno de sus stands informativos en los que se vendían complementos realizados de forma artesanal.

Para Aretxabaleta la decisión de colaborar con esta fundación solidaria proviene de la «vinculación» existente entre ambos colectivos, y por la capacidad de funcionamiento y «seriedad» de los miembros de Vicente Ferrer. Además, junto con la entrega de los beneficios por la venta de entradas a los partidos de waterpolo, el establecimiento Astoria Café, donde se ha celebrado el encuentro, ha realizado también una donación económica de la caja hecha esa noche.

A nivel deportivo, el Club Waterpolo Dos Hermanas cierra una temporada marcada por los éxitos y también los sinsabores. Los objetivos para la próxima temporada serán volver a situar al equipo masculino en 1ª División Nacional, tras el descenso de este año, y «mantener» al femenino en la División de Honor. Tras la finalización de los diversos campeonatos en todas las categorías, los jugadores permanecen ya de vacaciones hasta que, a finales de agosto, se retomen de nuevo los entrenamientos para preparar la liga, que empieza en septiembre.

En total, son «unas 250 personas» las que conforma este club con jugadores desde los ocho años. Previo a esa edad, la vinculación con este deporte comienza en Dos Hermanas en las escuelas de verano del Patronato, donde el Club imparte clases de «familiarización con el medio acuático» para niños de entre 4 y 7 años. «El waterpolo en Dos Hermanas tiene mucho tirón», explica Aretxabaleta, que reconoce la labor de difusión que ha tenido esta práctica gracias a los éxitos de la medallista Lorenda Miranda. «Nos ha abierto muchas puertas, los niños la esperan para que les firme autógrafos», cuenta la presidenta del club sobre la internacional.

En esta última temporada, los padres de los jugadores han creado una asociación con el objetivo de «recaudar fondos» para el club, a través de la organización de diversas actividades y eventos. Por lo pronto, la entidad deportiva proseguirá con su campaña de captación de socios y avanzan que la intención es continuar con la colaboración periódica para entregar donativos a la Fundación Vicente Ferrer, a través de la venta de entradas, a dos euros, para ver los partidos.