Moisés Romero

Jóvenes voluntarios

Moisés Romero: «Veo personas que jamás pensarías que necesitan ir a un comedor social»

Moisés Romero pertenece al grupo joven de la Hermandad de la Macarena y acude todos los domingos a ayudar al comedor del Pumarejo

Por  10:54 h.

Moisés Romero tiene 27 años y lleva 4 acudiendo como voluntario todos los domingos al comedor social que gestionan las hermanas de la Caridad de San Vicente de Paul en El Pumarejo. Entre sus estudios de medicina y trabajos eventuales, este hermano de la Macarena, saca tiempo para las actividades solidarias que lleva a cabo el grupo joven de la hermandad, como la realizada en el comedor o también en el economato social de la Fundación Benéfico-Asistencial Casco Antiguo.

¿Por qué decides ayudar en el comedor?

Empiezo a ir por la Hermandad de la Macarena, que la juventud tiene dentro de sus proyectos sociales echar una mano todos los domingos del año tanto en el comedor como en la residencia de las monjitas. Voy en un principio como curiosidad y al final el cuerpo te va pidiendo volver todos los domingos.

¿Cuál es tu función?

En el primer turno si hay voluntarios de sobra servimos la comida para que sea más cómodo para ellos y después ayudamos con la recogida de las bandejas o con la limpieza. Estamos una hora y media o dos. El comedor se abre las 12.30 y cierra a las 13.30.

¿Ahora que lo conoces desde dentro ha cambiado tu perspectiva, tanto del comedor como de la situación que se vive?

La verdad es que antes pensaba que allí iba a encontrar gente en una situación mucho peor, y personas que van a comer y punto. Y desde el primer día me sorprendió que son super agradecidas.

¿En estos cuatro años que has estado yendo ha cambiado el perfil de las personas que van?

Antes se veía sobre todo gente de la calle o inmigrantes. Pero en el último año te encuentras con gente que si ves por la calle jamás pensarías que a la hora de comer terminen a un comedor social.

¿Te quedas con algo en concreto de tu experiencia en el comedor?

Como te lo agradecen todo. Las personas que van en muleta o sillas de ruedas a las que le acercamos la comida, por ejemplo. Pero no sólo eso, es por todo. No es todo color de rosa y alguno llega ofuscado como podemos llegar cualquiera, pero al domingo siguiente o antes de irse te pide perdón. Hay gente muy diferente entre sí, extranjeros y españoles, y no importa eso. También los musulmanes, cuando la comida es cerdo y les ofrecemos una alternativa, ellos sienten que se les cuida. Creía que quizás no iba haber un buen ambiente, pero todo lo contrario.

¿Se crea algún trato más estrecho con algún usuario del comedor?

Según cada persona. Hay personas que van todos los domingos y todos los domingos se acercan y te saludan, o si faltas algún día te preguntan al siguiente. O te cuentan también ellos sus cosas o un chiste. No llegas a intimar como un amigo pero sí hay una relación.

¿Con cuántos compañeros de la hermandad vas?

Nosotros como media intentamos ir 3 o 4. Si somos más nos repartimos con la residencia de ancianos que llevan las mismas monjitas

¿Y cómo es ayudar con las personas mayores?

Nunca fallamos el día 24 de diciembre, que vamos siempre al asilo. Y estamos con ellos, acompañándolos y cantando. Nos cuentan sus batallistas… saben que somos de la hermandad y algún macareno nos cuenta sus historias también (ríe)

Son muchas las labores asistenciales que realizáis desde el grupo joven, ¿no? ¿Qué más actividades realizáis?

Sí, en el grupo joven no es todo fiestas. Dentro de él tenemos la actividad de asistencia social, como cuando se abre el bar de la hermandad con el que recaudamos para los necesitados o si hay una caravana de Navidad. Como algo fijo tenemos todos los domingos el comedor, en navidades lo del 24 con los ancianos, en el besamanos de la Virgen, el 18 de diciembre, se lleva a los ancianos para que vean a la Virgen. Y dos veces cada mes y medio, más o menos, vamos al economato social que hay en Narciso Bonaplata. La Juventud siempre ha destacado por eso, por participar en ayudar a los más necesitados.

¿Animarías a otros a hacer lo que tú haces? ¿Qué les dirías?

Yo he empezado diciéndote que se empieza por curiosidad o por acompañar a un amigo que va pero después la gente te aporta más de lo que tú das, y no es una frase mítica sin más.