Carmen Fátima Ruíz en la sala de rehabilitación de la asociación / Pepe Ortega
Carmen Fátima Ruíz en la sala de rehabilitación de la asociación / Pepe Ortega

Carmen Fátima Ruíz Presidenta de la Asociación Sevillana de Ictus

«Suplimos la carencia de rehabilitación en los hospitales»

La Asociación Sevillana de Ictus ofrece una rehabilitación integral a personas afectadas por un ictus y atención a sus cuidadores

Por  8:00 h.

Dar a conocer el ictus entre la población es uno de los objetivos de la Asociación Sevillana de Ictus. Por ello y de cara a la celebración este domingo del Día Mundial del Ictus, la entidad ha sacado a la calle esta semana mesas informativas y organizado una jornada científica. Su labor fundamental, sin embargo, es atender a las personas que han sufrido un ictus en la sede que comparte en Sevilla Este con la Asociación Sevillana de Esclerosis Múltiple.

—¿Qué es un ictus?

—Es un Accidente Cerebro Vascular y se puede dar de dos formas, o bien un coágulo de sangre obstruye un vaso sanguíneo del cerebro, o bien a través de una hemorragia. Es la primera causa de muerte en mujeres y la segunda en hombres, un dato no demasiado conocido. Además, cuando una persona sufre un ictus puede pasar de estar perfectamente a, de la noche a la mañana, tener una gran discapacidad.

—¿Cuándo y cómo surge la Asociación Sevillana de Ictus?

—Desde la Asociación de Esclerosis Múltiple se prestaban servicios a personas con ictus y en 2007 se vio la necesidad de crear una asociación especializada para atenderlas.

—¿Cuál es el objetivo de la asociación actualmente?

—El objetivo primordial es ayudar a los afectados por ictus y sus familias. Una vez que son dadas de alta y se encuentran perdidas, aquí se les da toda la información y los servicios que necesiten.

—¿Cómo acuden a vosotros?

— Algunos pacientes vienen derivados de los hospitales pero no los suficientes. Queremos que se de más información en los hospitales sobre la asociación porque ellos llegan hasta donde llegan dando rehabilitación y nosotros suplimos esa carencia.

—¿Qué servicios ofrecéis?

—Rehabilitación física con un equipo multidisciplinar, logopedia, orientación y tratamiento psicológico, atención social y atención jurídica o talleres ocupacionales, entre otros.

Foto: Pepe Ortega.

Foto: Pepe Ortega.

—¿Cómo se financia la asociación?

—Fundamentalmente, a través de la cuota de los socios y donativos. Y con alguna ayuda por parte de la administración y de subvenciones.

—¿Cuántas personas atendéis?

—En 2016 dimos 1106 servicios a 100 personas. Aunque estas cifras son solo en la sede, porque a nivel informativo es difícil concretar a cuantas personas llega la asociación. Dar a conocer el ictus es otro de los objetivos. La gente tiene poco conocimiento de lo que es y de que pueden mejorar muchísimo siguiendo con la rehabilitación.

—¿El nivel de recuperación puede ser alto en el paciente?

—Se puede conseguir mucho. Tenemos un paciente al que le dijeron en el hospital que no le podían rehabilitar más, lo dieron por perdido, y después de venir aquí ahora anda y puede hablar.

—¿Qué secuelas puede producir un ictus?

—Todo depende del sitio del cerebro en el que se produzca el coágulo o el derrame. Es frecuente la paralización de un lado del cuerpo.

—¿Y cuáles son los síntomas para advertir que se está produciendo?

—En cada persona varía. Los más frecuentes son la pérdida de fuerza o torpeza en la mitad del cuerpo, dificultad para andar o pérdida de equilibrio, dificultad para hablar o entender, y la pérdida de visión de uno o más ojos. Son síntomas que aparecen de forma repentina.

—¿Qué debemos hacer cuando ocurren?

—Acudir rápida y directamente al hospital. No vale para nada ir al centro de salud. La intervención en un ictus para reducir secuelas se debe producir en cuatro horas.

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