Jaime Fernández-Portillo, director general de Aproni. FOTO: MJ LOPEZ OLMEDO
Jaime Fernández-Portillo, director general de Aproni. FOTO: MJ LOPEZ OLMEDO

Jaime Fernández-Portillo. Director General de Aproni

«Acoger a un niño es darle la infancia que le han robado»

Aproni lucha por la protección al menor desamparado, además de trabajar en la discapacidad, dependencia, voluntariado y cooperación

Por  9:27 h.

La Fundación Internacional Aproni, con sede central en Écija, tiene en su ADN la defensa de la infancia y la familia. Su director general, Jaime Fernández-Portillo, se encuentra en la delegación de Sevilla mientras en una sala contigua un menor tutelado por la Junta se reúne con su familia biológica en una visita supervisada.
—¿Cómo surgió Aproni?
—En 1997, el presidente de la fundación, Juan Gabriel García Ruíz, tras acoger a una niña bielorrusa, viaja a Chernóbil. Allí, se propone traer a España a los menores que atraviesan más dificultades económicas.
—¿Y en qué trabaja actualmente?
—Tenemos tres líneas principales de intervención: infancia y familia, discapacidad y dependencia, y voluntariado y cooperación.
—¿Cómo ayudáis a la infancia en la actualidad?
— Gestionamos programas de acomiento familiar y, además, tenemos dos centros de protección de menores, uno de doce plazas en Écija y uno de ocho en Osuna. Aparte, contamos con una guardería y un Centro de Emancipación, con el fin de preparar a menores de más de 15 años para su mayoría de edad. Y, por último, la Prevención de Situaciones en Riesgo Social actúa desde la raíz con unas 400 familias en riego de exclusión.
—¿Qué es el acogimiento familiar?
—Existe el acogimiento de urgencia, simple y permanente. Es brindar tu hogar a un niño que necesite una familia, darle la infancia que le han robado. No es una adopción, en el acogimiento el niño mantiene sus apellidos, sus vínculos y el tutor es el delegado provincial. Además, siempre que sea factible lo que buscamos es la reunificación familiar.

Jaime Fernández-Portillo
—¿Cuántos casos lleváis en Aproni?
—Tenemos activos 300 casos. En el 80%, los menores se quedan con un familiar que no es del núcleo principal, los abuelos principalmente. El resto es acogimiento en familia ajena.
—¿Cuántos niños necesitan una familia en la provincia de Sevilla?
—Más de 100 niños lo necesitan de manera urgente.
—¿Cómo debe ser la familia acogedora?
—Debe tener recursos personales, psicológicos y materiales para poder atender al niño. A la familia acogedora se le encoge el corazón de ver a un niño deambulando por centros y está dispuesta a ofrecerle lo más preciado que tiene, su hogar.
—¿Qué pasa cuando el menor cumple 18 años?
—Hay multitud de casos: chavales que vuelven con familiares o los que piden a su familia de acogida que los adopte. Para los que llegan a los 18 perdidos sin haber salido del centro, tenemos el programa de Mayoría de Edad. Gestionamos en Sevilla 9 plazas con dos pisos donde viven solos con la ayuda de un orientador.

Jaime Fernández-Portillo
—¿Cómo funciona las otras dos líneas de trabajo de Aproni?
—Mantenemos un Servicio de Ayuda a Domicilio en Fuente Palmera. Allí también contamos con una residencia de personas mayores, con Unidad de Estancia Diurna. En tema de discapacidad, acabamos de terminar dos centros para personas con discapacidad psíquica y contamos en Écija con una residencia de intervención integral a personas con daño cerebral adquirido. Por último, trabajamos pequeños proyectos puntuales de cooperación internacional, el último ha sido en Cabo Verde.
—¿Cómo os financiáis?
El 90% del presupuesto nos viene de conciertos con la administración pública y de subvenciones de la Juntas de Andalucía y del Ministerio. El resto surge de donaciones o eventos benéficos puntuales y de ayudas como las de Obra Social la Caixa.

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